domingo, 13 de julio de 2008

TEATRO, TODO ES PURO TEATRO

Si bien los últimos acontecimientos familiares, me han mantenido un tanto al margen de la realidad política y social del país, durante estos días, he podido ponerme al corriente de la actualidad, llegando a la conclusión de si vale la pena o no estar al día de los hechos, puesto que cada vez pongo más en entredicho que lo que vemos, oímos o percibimos a través de los medios de comunicación, sea en verdad lo que se nos quiere mostrar.

Lo más destacado – porque no queda otro remedio – han sido los congresos del PP y del PSOE. En apariencia, todo son voluntades de renovación, y preocupación los problemas de la sociedad. En apariencia los partidos se preocupan por el bienestar del ciudadano y desde sus distintas visiones, proporcionan sus soluciones.

Pero si profundizamos más allá de la imagen de espectáculo y de adoración de ídolos paganos que ofrece la política, podemos observar con absoluto desencanto, que sólo existe la finalidad de mantener o llegar al poder. Los principios, las creencias, las ideas se dejan a un lado, de la mano de personas mediocres, con estudios universitarios, sin duda, pero sin una experiencia real en la calle, en el trabajo en una empresa, en el día a día. Muchos de los nuevos cargos de los dos partidos mayoritarios, proceden de la administración pública; es decir, del funcionariado, de la propia estructura del estado, por lo que desconocen lo que es luchar por mantener una empresa, por pagar los impuestos, o los puestos de trabajo, o por quedarse sin empleo.

En el PP, la renovación parte de la aniquilación de la coherencia de ideas. Independientemente que se esté de acuerdo con la forma de actuar o con las decisiones tomadas, lo que es absolutamente imperdonable es que después de haber hecho el trabajo duro, y a veces sucio, gentes como Zaplana, Acebes, o Maria San Gil, sean contemplados como una vieja guardia obsoleta y sustituidos por personajillos arribistas, que han sabido maniobrar con mucha astucia para alcanzar las cotas de poder necesarias.

En muchas ocasiones, no he estado de acuerdo con actuaciones o declaraciones de Acebes y Zaplana, pero lo que sí les valoro, al igual que a J.M. Aznar es su coherencia, su creencia en sus ideas, y el bagaje de haber permanecido ocho años en un gobierno. Si pongo el ejemplo del PP, es por ser el más cercano en las informaciones.

Pero ¿Quién me dice que su sometimiento a las decisiones del partido no haya sido teatro, puro teatro? ¿Quién me dice que la crítica de J.M. Aznar en el congreso de su partido no sea para hacer de “malo” y hacer quedar bien a Mariano Rajoy, a quien considero un buen político pero un pésimo gestor de partido?

El caso del PSOE, simplemente es más de lo mismo; más cretinos para seguir gobernando. Cretinos procedentes en muchos casos, de la estructura del estado, por lo que el ambiente es de una progresía pija, que se cree por encima del bien y del mal, y poseedora de la potestad de las urnas para gobernar.

A mi entender, que es poco, el panorama político actual es una nebulosa, una obnibulación de la realidad de que no hay confianza en los partidos, pues éstos no representan a la sociedad, ni la sociedad se ve reflejada en ellos, pero son la única herramienta de la actual democracia para conseguir el funcionamiento de las instituciones.

Vivimos en una partitocrácia, donde el individuo es sepultado constantemente. El PP que defendía la libertad y el derecho de la persona, está renunciado a estos principios básicos del liberalismo, en aras de que “hay que adaptarse a los cambios que se producen”.

Renovar, es necesario e imprescindible en cualquier ciclo de la vida, pero no a costa de renunciar a los principios, a valores éticos y morales, a despreciar la experiencia en aras de alcanzar el poder.

La política se ha convertido en una constante representación teatral, descarada y sin tapujos, a la que la ciudadanía está sometida, como si de una extraña forma de control se tratase.

Anthony Burgess, autor de La naranja mecánica – llevada al cine por Stanley Kubrik en 1972- en su libro El poder de las tinieblas, (1984), fue todo un profeta de lo que es nuestra sociedad del 2008. “Vivimos actualmente sin control alguno. La iglesia no controla a sus fieles, los padres no controlan a los hijos. Las leyes no controlan a los ciudadanos” Para Burgess, la culpa de esta situación reside en la permisividad que caracteriza a la sociedad moderna. “Autorizamos las drogas, la libertad sexual, permitimos a los ladrones que roben y a los asesinos que maten. El resultado es el caos en el que nos estamos hundiendo”.

Su visión sobre la juventud, tampoco tiene desperdicio “Los jóvenes disponen de demasiado dinero y son mucho más precoces que los de generaciones anteriores. Pero faltos de vitalidad y de afanes creadores, malgastan todas sus energías provocando toda clase de inútiles violencias”

Lo que no tuvo en cuenta el escritor fue la corrupción de la política, y el afán de poder de una clase dirigente con alto desarrollo de mediocridad, pero con una gran capacidad para la representación teatral.

domingo, 6 de julio de 2008

IN MEMORIAM

Si hay un acontecimiento en la vida de todo ser humano, donde sentimientos, emociones, pensamientos, hechos, acciones, gestos y un sin fin de actos se agolpan implacablemente en nuestra memoria, este es durante el periodo de transición hacia la muerte.

Si bien es cierto que en alguna ocasión, con el uso de la ironía y el sentido del humor… negro, no he tenido inconveniente en “burlarme” de la Dama de Negro, lo que siempre he respetado sobremanera es el dolor, la agonía antes de que el alma abandone el cuerpo.

Mi madre falleció el pasado 3 de julio, como consecuencia de lo que el informe médico dictamina como “una deterioración funcional previa severa y probable hipoproteinemia con múltiples úlceras decúbito a EEII y glúteo, y una gran úlcera sacra que se extendía hacia la espalda, visualizando planos musculares y columna”.

En un lenguaje más accesible, se podría resumir en una profunda infección en la sangre como consecuencia de las llagas o úlceras producidas por la inmovilización total de su lado izquierdo, debida a la embolia cerebral que se produjo en el mes de marzo.

Acercándonos más a la realidad, mi madre tiró la toalla hace unas semanas, negándose a comer, o a ingerir la medicación prescrita, para su tratamiento. Perdió la ilusión por la vida, a causa de su parálisis con complicaciones. Perdió las ganas de vivir ante su total dependencia del personal de la residencia. Aceptó la derrota, tras un profundo examen de conciencia, al convivir con otras personas, al comprobar cual había sido su error de conducta conmigo y con los demás.

La experiencia de mi madre en la residencia, me ha proporcionado una visión profunda y filosófica sobre el comportamiento del ser humano, y sobre la gran soledad que habita en el mismo, especialmente en personas de carácter dominante y egoísta que no se han inmutado en someter a los demás. En el fondo, forma parte de su aprendizaje y evolución, pero curioso es destacar que las mujeres, en eso, se llevan la palma.

Pero si metafísica ha sido la experiencia, la transición hacia la muerte ha sido absolutamente enriquecedora, llena de Amor, Agradecimiento, Piedad y Perdón.

La dulzura en la expresión del rostro de mi madre, pues ya no existía ningún tipo de comunicación, a medida que la sedación con morfina hacía efecto era totalmente gratificante y tranquilizadora. Por primera vez en muchos años “gozaba” de no sentir dolor de ninguna clase, de no sufrir, de percibir un bienestar interior imposible de describir. La mañana del día de su fallecimiento, parecía un lirón.

Por mi parte, he vivido intensamente la experiencia, llorando de emoción y de ternura por como los recuerdos se agolpaban en mi mente, por su cariño en mi infancia, por su afán de lucha en salir adelante, por las prendas de punto, de ganchillo o de costura que en un tiempo salieron de sus manos, como auténticas obras de arte.

No obstante, la negatividad de algunos recuerdos también hacía acto de presencia, especialmente los relacionados con su fuerte carácter o su incomprensión hacia mi y mi forma de ser. Pero quiero ser sincera; no debo olvidar los malos momentos, pero no quiero recordarlos, porqué debo salir adelante. Los malos momentos son los que han provocado que no eche de menos a mi madre, pero siempre, al igual que mi padre, estará en mis oraciones, y en mi mente, por todo lo que he aprendido, en lo bueno y en lo malo,

Mis padres contribuyeron a que mi carácter sea alegre y socarrón, pero responsable y constante, a que apreciara el trabajo en todo su valor, a tener sentido del ahorro y del gasto. A cumplir con deberes y obligaciones y a ser disciplinada.

En lo que no aportaron nada fue a mi humanismo y a mi gran amor por las artes y sensibilidad por lo bello. No lo comprendían, pero eso, forma parte de mi evolución personal.

Coger la mano de mi madre en su transición, acariciarla y besarla aun sabiendo que ya no percibía nada, deseándole un “buen viaje” hacia la Luz y la Armonía, - recibió la extremaunción tres días antes de su fallecimiento - y por supuesto rezando por ella, rogando la Piedad de Dios para su acogida, era lo único que podía hacer.

Mi madre estaba hermosa, elegante en su última morada. Era una mujer presumida. Amortajada en una túnica color champán, y sobre su pecho dos rosas color salmón, símbolo del amor de mi padre y mío, Su cuerpo fue incinerado, como acto de liberación y purificación de lo que fue coraza y prisión de dolor físico de su persona. Sus cenizas reposarán junto con los huesos de mi padre, con los que ya sabéis que de vez en cuando mantengo interesantes monólogos.

Su viaje ha empezado y mi vida continua, llena de positivismo por haber vivido sin rencor y con absoluta armonía, tranquilidad y paz, la intensidad permanente de unas horas donde por primera y última vez, no ha habido nada malo, sino dulzura y calidez.

domingo, 8 de junio de 2008

THE BEST SELLER O PSEUDO-LITERATURA A LA CARTA

La literatura, como el resto de las artes, se ha convertido en todo un negocio. Tan elevado es el afán mercantilista de las editoriales, que con en el eufemismo de promoción de la cultura, venden con absoluto descaro, obras escritas por autores de dudosa preparación humanística, tanto a incautos y potenciales clientes, como a respetables programas de medios de comunicación, de forma tan sibilina, que por muy desarrollada que una tenga la capacidad intelectual, tarde o temprano cae en la trampa. Sí, lo confieso, caí en la trampa del Juego del ángel de Carlos Ruíz Zafón.

Cercana la fecha del día del libro, 23 de abril, oigo en un programa radiofónico, una entrevista al susodicho autor, quien en base a la venta de su libro La sombra del viento, promocionaba este segundo, sin desvelar demasiados detalles de su argumento, pero dijo una frase que, lo confieso, me encandiló: el protagonista visitaba “El cementerio de los libros olvidados”.
Es algo absolutamente poético y enigmático, y con visos de extraordinaria realidad, puesto que puede afirmarse con toda rotundidad, que los grandes clásicos de la literatura universal: A. Chejov, H. Balzac, Guy de Monptassant, Jane Austen, F. Dovtoievski, J.W. Goethe, Víctor Hugo, M.J. de Larra, B. Pérez Galdós, G. Flaubert, James Joyce, Virginia Wolf, Oscar Wilde, A. Camus, las hermanas Bronte, Kafka y tantos y tantos otros sin olvidar a M. Cervantes, W. Sakespeare, Voltaire, etc. etc. forman parte de ese camposanto, donde el silencio de los mortales, rinde culto a su olvido.

Bajo el hechizo de seductora frase, gasté mis correspondientes 24,50 € menos el diez por ciento, adquiriendo este y el anterior, origen real de la frase. Dejé a medio terminar un interesantísimo estudio titulado La arquitectura del poder de Deyan Sudjic, donde de forma amena y didáctica, el autor nos introduce en las relaciones de los políticos con los arquitectos, para perpetuar la memoria de los primeros a través de personalísimas construcciones, y me adentro en la Barcelona de principios de siglo, hasta los años veinte, donde el autor sitúa la acción un tanto insulsa, sin excesivos alicientes hasta la página 150, en que empieza a animarse un poquito la trama argumental, y que con el paso de las páginasm en realidad nos encontramos ante unos hechos y personajes, demasiadas veces vista en filmes para la televisión, producidos en los EE.UU, donde saben mezclar a placer misterio y romanticismo de segunda clase.

La manufactura es impecable, exquisita, diría yo; un redactado muy bien cuidado, sólida documentación, un vocabulario extenso, todo ello siguiendo los cánones básicos de cualquier texto literario. Pero NADA MÁS, porqué el resto es estética.

La industria actual de la literatura, entierra, o mejor aún, incinera sin el menor atisbo de piedad, a nombres ilustres que no tan solo eran buenos conocedores de lo que significaba escribir, sino genios que pusieron su imaginación al servicio de la cultura y el humanismo. Hombres y mujeres para quienes el hecho de plasmar en papel toda clase de aventuras, sentimientos, emociones, pensamientos, reflexiones, ensayos, filosofias,etc., era la expresión más sublime de su alma, a través de relatos donde creatividad y oficio iban de la mano sin discusión al respecto.

Y son vulgarmente sustituidos por mediocres personajillos, que a base de contactos, saben situarse cerca del poder, alimentados por una aureola de falsa calidad intelectual. Otro ejemplo lo acabo de ver en una entrevista realizada a Javier Sierra, en Intereconomía televisión.

Pero este caso, es peor que el anterior, pues tal como he podido comprobar en la entrevista, puede inducir al lector en terribles confusiones con las tramas de sus novelas, basadas en hechos reales, pero que él, a través de la ficción, da sus propias pero irreales conclusiones.

La novela histórica es un genero cultivado últimamente con demasiada frecuencia, desvirtuando a la HISTORIA, a los hechos y acontecimientos probados documentalmente, a favor de argumentos manipulados descaradamente, pues personajes reales “interpretan” papeles de ficción.

La total decadencia de los albores del siglo XXI, se manifiesta en la nobleza de las artes - puede aplicarse mi exposición al arte, la arquitectura, la música, etc. – sin que el ser humano, demasiado inmerso en la cotidianidad de una hipotecada existencia, se perciba de ello.

A pesar de la destrucción y manipulación constante del mercantilismo editorial, a los que amamos la gran literatura, la de los clásicos y la de nuestra juventud, sólo nos queda acudir al Cementerio de los Libros Olvidados, y rogar para que el alma eterna de los grandes escritores, no apague nunca la Luz de la civilización que proporcionaron.

domingo, 25 de mayo de 2008

CRISIS

La palabrita vuelve a estar en todo su apogeo en el mundo empresarial y en los medios económicos, y como consecuencia del vocablo, los hechos. A ver, queridos colegas de blog, ¿a cuantos les ha tocado el despido por la “crisis”?

Deseo fervientemente que a muy pocos, pero a mi en particular, sí me ha tocado. Las razones exhibidas por la empresa: “las ventas van mal, perdemos 40.000,00 €. Estamos en crisis y para continuar con la empresa adelante, debemos prescindir de tu puesto de trabajo. Es una decisión muy dura que nos apena muchísimo, etc.,etc.”

Y evidentemente, la contundencia de la noticia te deja noqueada, para pasar a continuación a la fase de cabrero, seguida de la incertidumbre por el futuro y entre medias, la espera de la “liberación”, mientras se cumple el plazo establecido, sin dejar de pensar por ello que “has tenido suerte, te vas con pasta. Los que se quedan…”

Ciertamente, la crisis existe, pero en su mayor parte, provocada por una pésima gestión empresarial, basada en el endeudamiento durante los buenos tiempos. En mi caso, la firma donde hasta el próximo 30 de mayo "prestaré mis servicios", se dedica a la edición de dos semanarios, gratuitos para el lector, uno de noticias y otro de información del mundo inmobiliario.
La particularidad estriba en que hace dos años fue contratado un “lumbrera” de ESADE, esa escuela de negocios alto standing de Barcelona, de donde teóricamente, salen números 1 del mundo empresarial, pero que cuando ponen sus conocimientos a la práctica, demuestran con don de gentes y simpatía a raudales, que no saben hacer la “o” con un canuto, debido tanto a su juventud como prepotencia, y por supuesto, inexperiencia.

El "lumbrera" en cuestión entro en la firma como gerente, siendo su currículum de director financiero, con una economía que empezaba a sanearse, y tan solo con una póliza de crédito de 20.000,00 € . Cuando salió, en enero de este año - por cierto alegando que se sacrificaba porqué la empresa no podía mantener su sueldo, (cerca de 4.000,00 € mensuales), es decir, abandonaba el barco como consecuencia de la crisis – dejó cinco pólizas de crédito por valor 300.000 € o sea, 50.000.000 de las antiguas pesetas de y con asuntos sin resolver como deudas de clientes por valor unos 100.000,00 € más.

La empresa también consintió, per excesiva tolerancia de sus administradores, en mantener contratos de cierto blindaje con algún comercial y jefe de ventas, que suponía un pago de comisiones mensuales, superior al sueldo de Montilla, ese que es presidente de la Generalitat de Cataluña.

Por mi larga trayectoria profesional, y supongo que la de muchos lectores, puedo decir con toda contundencia, que en la actualidad el mundo empresarial se deja asesorar por falsas teorías de negocio que no tienen en cuenta el ahorro – una empresa TAMBIÉN DEBE AHORRAR – y basan su economía, sea en la línea de negocio que sea, en préstamos, anticipos bancarios y subvenciones.

Falta riesgo y vocación en el empresariado. Falta también toma de decisiones contundentes, en beneficio de la colectividad. Falta visión de futuro – LA ACTUAL CRISIS ERA ABSOLUTAMENTE PREVISIBLE – y había que haber iniciado otras líneas de negocio, para cubrir estos periodos.

Cuando manifesté este punto de vista en el momento en que me “informaban” del despido, me dijeron “no hemos sabido más”.

¡Es una vergüenza! No hemos sabido más, per nos echan a la calle, hipotecados y sin contemplaciones de ninguna clase.

Os aseguro, queridos colegas de blog, que estoy HARTA de la administración de la empresa, de la cantidad de inútiles – como los políticos – que están en puestos directivos, que no merecen, mientras somos los subordinados los que sacamos adelante, con nuestra labor y sueldos mileuristas, la gestión empresarial.

De nuevo, me toca volver a empezar, y no precisamente la canción Cole Porter. De nuevo, envío de currículums y escuchar las mismas sandeces de otros tiempos. Lo confieso, por primera vez en mi vida, NO QUIERO VOLVER A LA ADMNISTRACIÓN EN UNA EMPRESA, pero no se donde quiero trabajar. Mis aficiones humanísticas me llevan a querer algo relacionado con este campo, algo más intelectual y menos económico, donde el jefe no exista, o por lo menos, a distancia.
Si ya se, eso es una utopía. Se cual es la realidad y a ella me voy a enfrentar. En mis años de estudiante de FPA tenía un profesor de contabilidad que decía "Ya se que tenéis que pasar por el tubo, pero fijaros en ese tubo, tal vez no esté tan mal". Y eso, puedo deciros que es todo un lema en mi vida, a parte de otro, también procedente de un profesor, esta vez de inglés: "La empresa es irracional".

sábado, 3 de mayo de 2008

HABLEMOS DE GASTRONOMÍA – LAS ANÈCDOTAS DE BRILLAT-SAVARIN (II)

Brillat – Savarin no fue sólo un teorizador de la gastronomía, sino que dio ejemplo durante toda su vida de lo que era un buen gourmet. Una vez, como aperitivo de una comida que duró tres horas, se sirvió doce docenas de ostras. Ciento cincuenta y cuatro ostras, una tras otra, acompañadas de buenos tragos de vino – note el lector que hablamos de un personaje del siglo XVIII. Evidentemente, en la actualidad, el llamado “mundo civilizado”, especialmente los nutricionistas, sin exceptuar a cardiólogos y digestólogos encuentra una escena así abominable, pero las ostras siempre han sido una exquisitez, y en el siglo de la ilustración un manjar sólo para unos pocos – y de exquisitos caldos.

Esto sólo fue el aperitivo. De casta le venía al galgo, pues su madre había inventado varios platos de cocina, con el nombre de Bella Aurora, en referencia a su propio apelativo.

Por su parte, la hermana de su madre, murió a los noventa y nueve años y diez meses, víctima de una apoplejía cuando estaba comiendo. Se dio cuenta de su fin y dijo a la camarera: “tráeme los postres”. Y como dijo su hermana “se fue a tomar café al otro mundo”.

Tal como os comenté en el artículo anterior, Brillat – Savarin era de oficio letrado y adicto a la monarquía, por lo que con la Revolución Francesa no es que se llevase precisamente muy bien, pero su afición a la gastronomía era mucho más fuerte que él.

Huyendo de los revolucionarios que lo buscaban, no resistió la idea de pararse a almorzar en un restaurante en el que se preparaba un asado de codornices. El olor que desprendían era tan tentador que, abandonando su propósito de huir de sus perseguidores, rogó a los comensales que le permitiesen compartir su comida. Como dice Brillat- Savarin, un gastrónomo se reconoce por su fisonomía, y el examen a que lo sometieron, debió ser satisfactorio por cuanto lo invitaron a su mesa.

A las codornices sucedieron una fricasé de pollo y un asado “impresionante a la vista”. Todo ello, regado con buenos vinos y acompañado de crema a la vainilla, un surtido de quesos y frutas variadas.

Olvidado el peligro que corría, se dedicó a charlar con sus compañeros, uno de los cuales era el ciudadano Prost, que hubiera debido ser su perseguidor. Al día siguiente, ante la esposa del ciudadano Prost, desplegó su talento de violinista, lo que conquistó a la dama, que obligó a su marido a que le otorgase un salvoconducto.

Nuestro protagonista marchó a América y no volvió a Francia hasta 1796, y consecuentemente, todos sus bienes habían sido confiscados. Al año siguiente, fue nombrado magistrado del Tribunal de Casación, empleo que conservó hasta su muerte en 1826, que sobrevino de la manera más absurda. Monárquico convencido, fue invitado por el presidente del citado Tribunal el 21 de enero de 1826, a una misa por el sufragio del alma de Luis XVI, guillotinado en 1793. Brillat Savarin estaba resfriado y el frío de la basílica de Saint-Denís, donde se celebró la misa, le produjo una pulmonía, de la que murió dos días después.

Su libro Fisiología del gusto o meditaciones de gastronomía trascendente había aparecido de forma anónima unos meses antes. Cuando se supo el nombre de su autor, sus amigos quedaron asombrados, pues no podían suponer que aquel individuo gordo y macizo, que comía lentamente durante horas enteras sin pronunciar palabra, y luego dormía la siesta repantingado en un sillón, hubiese sido capaz de escribir una obra llena de ingenio y de un estilo tal que Balzac lo consideraba como uno de los maestros de la literatura francesa.

domingo, 20 de abril de 2008

HABLEMOS DE GASTRONOMÍA: LOS “PRINCIPIOS” DE BRILLAT-SAVARIN (I)

En los últimos años, la palabra gastronomía se ha transformado en lo que en los ambientes culinarios se conoce como “Cocina de autor”; es decir, la creación de platos donde sabores, olores, texturas tienen un papel predominante, en detrimento del contenido y por supuesto, cantidad.

Para muchos, incluida yo, la cocina de autor es una auténtica tomadura de pelo, que una nueva burguesía, muy progre, de dinero facil, que se avergüenza de reconocerse rica, pero que no huye de vestirse de Armani o de frecuentar los ambientes más “in” de las ciudades ha potenciado, desterrando sin miramientos el clasicismo que suponía para la aristocracia el ir al Ritz, a veranear a Biarritz, ir a jugar al casino de Montecarlo o el disfrutar de un palco en le ópera.

Pero aun siguen existiendo gourmets, gentes que disfrutan de la comida, y de los elementos culinarios, como auténtico placer de dioses, y que conocen muy bien al que puede adjudicársele el título de primer gastrónomo de la historia: Jean Anthelme Brillat-Savarin, nacido en 1755 y fallecido en 1826,que está considerado como uno de los primeros escritores expertos en la materia. Antes de él se habían publicado numerosos libros de cocina, pero sólo al Fisiología del gusto o meditaciones de gastronomía trascendente escrito con excelente sentido del humor, y con extensos conocimientos gastrónomicos de este autor, hizo de la gastronomía una ciencia y un arte, y además una cronica social y alimenticia de la pre y post revolución francesa.

Ya de entrada, sus aforismos gastronómicos crean escuela, y por su interés, paso a reproducirlos en la traducción que del citado libro hizo el conde de Rodalquilar:

1) El universo no es nada sin la vida, y cuanto vive se alimenta.
2) Los animales pacen, el hombre come; pero únicamente sabe hacerlo quien tiene talento.
3) De la manera como las naciones se alimentan depende su destino.
4) Dime lo que comes y te diré quien eres.
5) Obligado el hombre a comer para vivir, la Naturaleza le convida por medio del apetito y le recompensa con deleites.
6) La apetencia es un acto de nuestro juicio, por cuyo intermedio preferimos las cosas agradables.
7) El placer de la mesa es propio de cualquier edad, clase, nación o época. Puede combinarse con todos los demás placeres, y subsiste hasta lo último para consolarse de la pérdida de otros.
8) Durante la primera hora de la comida, la mesa es el único sitio donde jamás se le fastidia a uno (recuérdese que en el siglo XVII i XIX, las grandes cenas eran largas y de variados y exquisitos manjares).
9) Más contribuye a la felicidad del género humano la invención de una vianda nueva, que el descubrimiento de un astro.
10) Los que tienen indigestiones o los que se emborrachan, no saben ni comer ni beber.
11) El orden que debe adoptarse para los comestibles, principia por los más sustanciosos y termina con los más ligeros.
12) Para las bebidas, el orden que debe seguirse es comenzar por las más ligeras y proseguir con las más fuertes y de mayor aroma.
13) Es herejía sostener que no debe cambiarse de vinos; tomando de una sola clase, la lengua se satura, y después de beber tres copas, aunque sea el mejor vino, produce sensaciones obtusas.
14) Postres sin queso son como una hermosa tuerta.
15) A cocinero se puede llegar, pero con el don de asar bien es preciso nacer.
16) La cualidad indispensable del cocinero es la exactitud; también la tendrá el convidado.
17) Esperar demasiado al convidado que tarda es falta de consideración para los demás que han sido puntuales.
18) No es digno de tener amigos la persona que invita y no atiende personalmente la comida que ofrece.
19) La dueña de la casa debe tener siempre la seguridad de que haya excelente café, y corresponde al amo cuidar que los vinos sean exquisitos.
20) Convidar a alguien equivale a encargarse de su felicidad, en tanto esté con nosotros.

Brillat Savarin no fue solo un teorizador de la gastronomía, sino que dio ejemplo toda su vida de lo que era ser un gourmet. Era abogado, monárquico y por lo tanto, contrario a la revolución francesa, y jamás dejó una comida a medias.

En el siguiente artículo os contaré una de sus múltiples anécdotas. Pero en conclusión de éste podemos decir que no todos sus “principios”están desfasados, y aunque el perteneció a un tiempo donde la escasez de alimentos para la población, contrastaba con la abundancia de los mismos para las clases altas, una máxima como “dime lo que comes y te diré quien eres”, sigue teniendo mucha vigencia Y, por supuesto, en una comida, la puntualidad siempre determina la opinión de los comensales.

domingo, 13 de abril de 2008

TIEMPO Y ORDEN

Somos insignificantes mortales. Los dioses, no dudan en recordárnoslo. Y lo hacen de forma implacable: a través del padecimiento y de la impotencia ante el mismo.

Los acontecimientos relacionados con la enfermedad de mi madre, han provocado durante el pasado trimestre, un sinfín de cambios, y sobre todo de imprevistos, pues cada mes me he visto obligada a pasar unos días de hospital.

Mi vida, que siempre se ha regido por el orden como principal hilo conductor de la misma, y que además me permite disponer del tiempo necesario para mis actividades, se ha visto trastornada por estancias en el centro médico, de interminables horas de espera para : de resultados, de ambulancias, de pruebas, etc.

Evidentemente se alteró el orden en mi vida, pero curiosamente, a través de lo improvisto, se creó otro orden; el del control de las enfermeras de las constantes vitales de mi madre, la visita de los médicos para comunicar resultados, la limpieza de camas, personas y habitaciones y lo más interesante de todo, un curioso diálogo con desconocidos, aportando cada uno su particular improvisación, en base a la enfermedad de sus familiares.

Las interminables horas de hospital especialmente en la UVI, donde ni el ambiente ni el momento permiten otra distracción que el ir pasando las horas dormitando como se puede, también invitan a la reflexión y el tomar conciencia de lo poco que somos ante el destino, de cómo dependemos de los dioses, o yo como católica, de Dios: “El hombre propone y Dios dispone”.

A través de la medicina, el ciclo vital ha obtenido un gran avance; somos más longevos, pero ¿vale la pena serlo? Si nos atenemos a la experiencia vital propiamente dicha, puede que sí, pues tenemos oportunidad de conocer y experimentar más. Hace cincuenta años, vivir hasta los noventa o rondar los cien era impensable. Pero ahora, en los albores del siglo XXI, tal longevidad trae consigo más dependencia de los seres humanos, de medicamentos, de una sanidad pública en quiebra, pero sin que de ello pueda hacerse mención. Pruebas y tratamientos para seres humanos sin fuerzas, con cuerpos maltrechos por la vida y sobre todo por el dolor. Mentes, en muchas ocasiones lejanas a la realidad, recordando un pasado, olvidando el presente y sin esperanza de futuro.

Fue triste ver una anciana procedente de una residencia. Llegó sin nadie que la acompañara, tan solo los empleados de la ambulancia. La sociedad actual tiene un problema ante el que cierra los ojos; una gran mayoría de familias no puede cuidar a sus mayores, simplemente porque sus enfermedades precisan una atención más allá de una higiene o la compañía de un ser humano. El hecho de trabajar y de la obligación de una cotización, es otro impedimento a esos cuidados.

Entonces, se ven obligadas a recurrir a unos estamentos, donde a nivel público nunca hay plazas y a nivel privado no siempre responden de la manera adecuada, aunque este no es mi caso. También se recurre a cuidadores a domicilio, aunque el principal peso del enfermo recae, lógicamente, en los familiares.

Pero a veces no se trata de familias. Cada vez estamos más solos. Nuestra independencia “no tiene precio”, y cuando la enfermedad llega, la familia es inexistente y el ser humano solamente convive con su circunstancia, los propios servicios sociales se encargan de ingresarnos en una residencia, pública, por supuesto, en espera del triste transcurrir de la vida, en espera de iniciar el viaje sin retorno, que el ser humano implora cuando el dolor se apodera inexorablemente de nuestro equilibrio y energía.

Mi tiempo y orden fueron alterados por los acontecimientos, no tan solo los provocados por las estancias en el hospital, sino por los propios cambios por mí incitados para establecer mi particular orden. No se trataba de destruir un pasado, pues de él conservo aún muchas cosas, sino de liberarme de sus ataduras, a través de la acumulación de objetos sin ninguna clase de valor ni de utilidad. El hecho de hacer limpieza, de tirar es una magnífica terapia para la renovación de energías, tanto de una casa como de una persona.

En mi caso particular, la restauración era absolutamente necesaria, imprescindible, y ello en detrimento de las visitas a mis colegas de Libro de Arena, o de mis habituales escritos.

Parece que la normalidad vuelve a instalarse en mi vida. Quedan aun algunos cambios a realizar, pero de forma paulatina. No estoy exenta de los imprevistos, por supuesto, pero esperemos de los dioses su benevolencia durante una temporada. En mi personal visión del tiempo, mi tarea intelectual es fundamental, pero para la misma, necesito orden, limpieza, obertura de espacios y alguna que otra distracción, siempre con el humanismo como fondo: ópera, conciertos, exposiciones, etc.

Queridos colegas de blog, pido disculpas por no haberos atendido como merecéis espero y deseo poder visitaros con tranquilidad, saber de vosotros, leer vuestros escritos y comentarlos, si es que Libro de Arena lo permite.

Los que hayan abierto un nuevo blog, por favor, dejad vuestro nuevo enlace para poderos linkar.

Besos a todos y gracias por vuestra comprensión.